Documentos centrales e informes especiales

Documentos centrales

El siguiente es un extracto de Boletín de la Sociedad nº 35, Enero de 2013.

Fortalecer el Rigor y Calidad de Nuestros Congresos. La Investigación y los Investigadores. Los Academicos y los Profesionales que Ejercen las Profesiones Jurídicas

La gestión que nos honramos en protagonizar ha sido favorecida por un completo programa de trabajo, contenido en el informe del grupo de trabajo coordinado por Jean Michel Servais, que fuera aprobado por el Comité Ejecutivo en su última reunión (Santiago 25 de septiembre de 2012).

Consideramos que son sus objetivos – y por lo tanto, los nuestros – ampliar en cantidad y enriquecer en términos de calidad la producción científica generada en torno de las actividades de la SIDTSS, con el propósito de promover el estudio y los intercambios en materia de derecho del trabajo y de la seguridad social.

Es desde esa perspectiva que sometemos a vuestra consideración un conjunto de ideas para la realización de esos objetivos.

  1. Quedó en claro que los informes nacionales habrán de requerirse si las comisiones organizadoras, en acuerdo con la mesa de la Sociedad, les considera convenientes o necesarios. En caso de que sí se les requiera, creemos necesario que se tenga en cuenta que los materiales que se generan de ese modo deben considerarse parte de la producción científica del congreso del que se trate y, por lo tanto:
    1. Recomendamos que las sociedades nacionales designen para su elaboración a muy calificados académicos de modo de que esos informes sean productos científicos de la más alta calidad, y la designación para su elaboración sea siempre percibida como una distinción académica;
    2. Rogamos tener en cuenta que los informes nacionales serán dados a conocer en nuestro website, donde estarán a disposición de todos los investigadores, de modo de no limitar su utilización a la que de ellos pueda hacer el relator general. Como parte del aporte de las sociedades nacionales que integran nuestra sociedad al conocimiento de su respectiva experiencia nacional y de tal modo a la producción científica internacional, las mismas son invitadas –a su libre criterio y decisión– a traducir sus informes nacionales a otra u otras de las lenguas oficiales;
    3. Recomendamos que los cuestionarios de los relatores generales no sólo consulten a los informantes nacionales sobre los elementos legislativos y, en su caso, jurisprudenciales relativos al tema, sino también sobre los desarrollos teóricos generados en cada experiencia nacional, de modo que esos enfoques teóricos puedan ser considerados por el relator general y estar disponibles también para el conocimiento de otros estudiosos;
    4. Recomendamos a los relatores generales que no limiten necesariamente la consideración de la experiencia comparada a los países de los que han recibido informes nacionales, si a su juicio ellos no constituyen de por si una muestra suficientemente amplia, sistemática y científicamente representativa de aquella experiencia. Ha de correr por cuenta de los relatores generales completar la información –cuando juzguen insuficiente la recibida– mediante otras fuentes legislativas, documentales y doctrinarias disponibles para los investigadores del Derecho del Trabajo.
  2. Los congresos deberían ser concebidos de modo de privilegiar en ellos los debates e intercambios, antes que sucesivas presentaciones recíprocamente no articuladas. Con ese propósito, los relatos generales, que conviene que siempre lleguen tempranamente a conocimiento de quienes participen en los congresos, deberían dejar suficiente tiempo para los comentarios y debates posteriores; la forma “taller” (workshop, atelier) suele ser la más apropiada para satisfacer estos objetivos. Las mesas redondas, a su vez, deberían organizarse de modo de promover y facilitar el intercambio y discusión entre los panelistas, de modo que no constituyan meras sucesiones de disertaciones recíprocamente desvinculadas.
  3. Es conveniente que la aceptación de ponencias no oficiales en nuestros congresos constituya una valoración altamente positiva para sus autores, como lo es la aceptación de un artículo por parte de una revista prestigiosa. Por tanto, la formación de comités de lectura para prestar esa aprobación es de gran significación y utilidad. Para su aprobación, convendrá requerir la presentación temprana de abstracts suficientemente expresivos; los artículos aceptados tendrían precedencia (en oportunidad o en extensión) para su presentación en los congresos, y se pondrán a disposición de los investigadores en el website de la Sociedad, en un lugar que podría llamarse de “trabajos sometidos a proceso de evaluación” (o texto similar).
  4. Esos recaudos no deben desalentar la presentación de estudios o ponencias por parte de los practitioners y demás profesionales que integran nuestras sociedades nacionales; debiera ser atribución del autor indicar si desea someter su estudio a la aprobación de los comités de lectura. Los profesionales no académicos, por tanto, deben ser alentados a presentar comunicaciones que contribuyan a los debates, y participen también en foros de discusión previos a cada uno de ellos, que podrían habilitarse en la página web de la Sociedad y contribuirían a anticipar las preocupaciones que suscitan los temas que han de ser considerados. Sus contribuciones deben también considerarse parte de la producción documental producida por los congresos y darse a conocer en nuestro website.
  5. Es importante que los congresos de la SIDTSS permitan acceder al conocimiento de los productos más recientes y movilizadores de la investigación jurídico-laboral o multidisciplinaria vinculada con el Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Tal es el sentido de las llamadas “poster sessions” en las que se hace posible presentar brevemente los resultados de investigaciones relevantes aunque sean ajenas a los temas del congreso. Tras asistir a esas presentaciones, quien esté interesado en ellas sabrá quién trabaja sobre esos temas, dónde se han publicado piezas relativas a esas investigaciones, cómo sigue el proceso de investigación en torno de ellas. Las “poster sessions” deberían ser alentadas y convendría que los comités organizadores les hagan un lugar, les doten de una sala, organicen el orden y duración de las presentaciones, las anuncien y faciliten su difusión, incluso por medio de la web- page de la Sociedad. En la misma línea de calidad y rigor, las presentaciones aprobadas por comités de lectura deberían tener precedencia en la presentación. Las “poster sessions” no debieran ser un elemento marginal sino el estimulante espacio que la SIDTSS presta a la investigación rigurosa sobre los temas de su competencia (o los de otras disciplinas que contribuyen al estudio del DT y la SS).
  6. Paneles multidisciplinarios podrían ser incluidos en nuestros congresos y seminarios, cuando ellos tengan la aptitud de generar desarrollos funcionales al progreso del DT y de la SS; estudios conjuntos entre juristas y estudiosos de otras disciplinas podrían hacer aportes relevantes al conocimiento y, simultáneamente, estimular el trabajo multidisciplinario.

Pretendemos que la SIDTSS esté al servicio de la investigación comparada y de la formación de grupos o redes de investigación en el nivel internacional. La SIDTSS ha de estar a disposición de las iniciativas de los investigadores para que los recursos institucionales de la Sociedad sean una fuente de facilitación de la actividad de investigación y de los encuentros entre los investigadores con intereses comunes. Con ese objetivo, solicitamos a nuestras sociedades nacionales y a sus miembros que nos hagan conocer cuáles son los investigadores y las líneas de investigación que están en curso en sus respectivos ámbitos nacionales, para darlos a conocer en nuestros boletines y, en particular, en nuestro nuevo website que, como informamos por separado, está actualmente en construcción. En el Informe del Grupo de Trabajo se sugiere la conveniencia de que para la designación de los relatores generales se tengan en cuenta los investigadores destacados y los temas de sus trabajos; coincidimos con esa perspectiva, y la difusión de las investigaciones en curso contribuirá sin duda a su más rigurosa selección.

 

El siguiente es un extracto de Boletín de la Sociedad nº 35, Enero de 2013.

Auspicios de la SIDTSS

Con el objeto de asegurar que la SIDTSS sólo preste auspicios académicos a actividades que observen el nivel de rigor y calidad que la Sociedad pretende para sus propias actividades, que la presencia de su logo sea siempre expresión de esa exigencia y que los presidentes honorarios y vice-presidentes sean debidamente escuchados para así garantizarlo, las solicitudes de auspicio académico serán sometidas al siguiente procedimiento de consulta y decisión.

  1. Las solicitudes de auspicio académico para actividades no organizadas por la ISLSSL serán acordadas o denegadas por la Mesa de la Sociedad, luego de consultar a los Presidentes Honorarios y a los Vice-presidentes de la Institución.
  2. Para hacer posible el proceso de consultas, el peticionante deberá acompañar el programa de la actividad para la que solicitan el auspicio, con indicación de nombres y, en su caso, calificaciones de los relatores, ponentes, panelistas, coordinadores, autores de contribuciones, etc. y los temas que han de ser abordados. Se recomienda adjuntar todos los elementos que permitan evaluar la calidad y el rigor de la actividad para la que se requiere el auspicio.
  3. Cuando esté previsto que la actividad se desarrolle en un país cuya asociación nacional forme parte de la SIDTSS la solicitud de auspicio académico deberá contar con el aval expreso y por escrito de la misma.
  4. Para hacer posible su debida consideración internacional, los materiales deberán ser enviados al Presidente y al Secretario General de la SIDTSS al menos en dos de los idiomas oficiales de la Sociedad.

Informes especiales

Informe Servais (2012)

Informe del Grupo de Trabajo sobre los métodos de trabajo y los aspectos organizacionales de la Sociedad Internacional de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social

Estimados colegas,

Uds. recordarán que el Presidente Michal Sewerynski y el Secretario General Arturo Bronstein me pidieron que coordinara un grupo de trabajo con vistas a proponer al Comité Ejecutivo un cierto número de cambios en los métodos de trabajo y los aspectos organizacionales de los congresos y otras actividades de la SIDTSS. Más específicamente, se le ha requerido al grupo que examine las siguientes cuestiones: a. el formato de nuestros próximos congresos; b. el diseño de una página web más atractiva e interactiva, que incluiría información sobre desarrollos sustanciales del Derecho del Trabajo y la Seguridad Social en los países en los que la Sociedad tiene asociaciones nacionales; y el modo de c. mejorar la promoción y expansión de sus actividades y d. atraer jóvenes estudiosos e investigadores de todas partes del mundo.

Con este objetivo, preparé un documento preliminar, basado en discusiones e informes previos, incluso de Tayo Fashoyin, Secretario de la Asociación Internacional de Relaciones del Trabajo y del Empleo (ILERA, ex IIRA). El documento fue hecho llegar al Presidente, al Secretario-general y al Tesorero, a los presidentes honorarios Blanpain, Sugeno y Verdier, a los vice-presidentes y a Steve Adler, Ronnie Eklund, Francois Gaudu, Alvin Goldman, Oscar Hernández, Richard Mitchell y Jeffrey Sack. Más tarde, ha sido enviado a otros colegas a su pedido.

Recibí comentarios de Arturo Bronstein, Darcy du Toit (dos comunicaciones), François Gaudu, Alvin Goldman, Oscar Hernández (tres comunicaciones), Richard Mitchell, Kazuo Sugeno, Takashi Araki, Ronnie Eklund y Jeffrey Sack. Una segunda versión del informe preliminar fue enviado a los miembros del Grupo de Trabajo para que formulen observaciones adicionales. Michal Sewerynski, Arturo Bronstein, Roger Blanpain, Alvin Goldman, Jeffrey Sack y Richard Mitchell formularon sus observaciones en relación con esa nueva versión. He integrado la mayoría de las observaciones y procuro hacer una síntesis en la presente versión de mi informe.

He hecho propuestas en bastardilla cuando he pensado que existen suficientes bases para un consenso. En otros casos, he descripto opciones para vuestros próximos comentarios y observaciones, si las hay. Para facilitar el debate, el Presidente me pide que presente las propuestas hechas en dos grupos: aquellas que parecen fácilmente aceptables y aquellas otras que corren el riesgo de ser objeto de un largo debate. Michal Sewerynsky sugiere la preparación de un reporte final estructurado, después de que haya circulado entre los miembros del Comité Ejecutivo. Por lo tanto, solicito al Secretario General que circule primero el documento revisado entre todos los miembros del Comité Ejecutivo. Incluiré todo nuevo comentario en el documento final y lo someteré del modo indicado, de modo que se pueda mantener una discusión sobre esta cuestión durante la reunión del Comité Ejecutivo que tendrá lugar en Sevilla, en Septiembre de 2011.

Como lo ha señalado Jeffrey Sack, es importante empezar con una reiteración de los propósitos de la Sociedad. El artículo 1 de sus estatutos reza como sigue:

  1. La Sociedad Internacional de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, denominada en adelante «la Sociedad», tiene por cometido el estudio con fines científicos del derecho del trabajo y de la seguridad social, a nivel nacional como internacional y la promoción del intercambio de ideas, de informaciones comparativas, así como la colaboración estrecha entre universitarios, juristas y otros especialistas en el campo del derecho del trabajo y de la seguridad social.
  2. Las actividades de la Sociedad incluyen la promoción del estudio del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social entre jóvenes universitarios y juristas, y el apoyo a la realización de cursos y seminarios de derecho internacional y comparado, y otras reuniones dentro de las áreas mencionadas.
  3. Los objetivos de la Sociedad son de carácter exclusivamente científico, independientemente de toda consideración de orden político, filosófico o religioso.

Advertimos el énfasis especial hecho en el parágrafo 2 acerca de los jóvenes académicos y abogados, así como el apoyo expresado hacia escuelas de derecho comparado, seminarios y otros encuentros internacionales que puedan promover entre aquellos el estudio del Derecho del trabajo y de la Seguridad social.

Una vez más, revisaré sucesivamente:

  1. Arreglos generales relativos a la organización de los congresos mundiales y regionales
  2. Selección de temas y relatores y organización del trabajo durante un congreso y
  3. Otros medios para mejor promover y expandir las actividades y para atraer a jóvenes académicos.

I. Arreglos generales para los congresos

Periodicidad

  1. Desde 1982, los congresos mundiales han sido realizados regularmente cada tres años. Si bien los intervalos entre dos congresos regionales han sido variables, hay una clara tendencia a realizar los congresos europeos y americanos también cada tres años. En cambio, la periodicidad de los congresos asiáticos no guarda un ritmo establecido, y hasta ahora se ha llevado a cabo sólo un congreso en África.
  2. De acuerdo con sus estatutos (articulo 12), la Sociedad se ha de reunir en un Congreso Mundial cada tres años o a los intervalos más largos o más cortos que el Comité Ejecutivo considere conveniente. Debería también tenerse en cuenta que el Articulo 8 confirma implícitamente la práctica establecida de llevar a cabo un congreso europeo cada tres años, cuando establece que en la ocasión de un congreso regional organizado en el año previo a la fecha de realización de cada Congreso Mundial habrá también una encuentro regular del Comité Ejecutivo. Hasta ahora, el Comité Ejecutivo no ha sentido la necesidad de cambiar la periodicidad de los congresos mundiales ni de los americanos y europeos.
  3. R. Mitchell reclama que se preste más atención a la realización de congresos regionales en Asia y África, donde el desarrollo de la Sociedad es crítico. Como una política activa, la Sociedad debe asistir iniciativas procedentes de esas regiones con vistas a organizar congresos u otros encuentros de modo de desarrollar en ellas un conjunto más amplio y activo de instituciones.

Fechas y lugares

  1. Las fechas y lugares de realización de los congresos mundiales y regionales son decididos por el Comité Ejecutivo con marcada anticipación (esto es, seis años y tres años respectivamente). La anticipación de seis años para un congreso mundial podría ser acortada cuando el Comité ejecutivo tenga un segundo encuentro regular en cualquier período entre dos congresos mundiales. Es también posible que el Comité Ejecutivo tome decisiones por correspondencia (Articulo 8 de los estatutos). Las prácticas actuales son suficientemente flexibles; no parece que ellas reclamen cambios mayores. Como regla general, la fijación de la fecha y lugar de realización de un congreso mundial podría ser discutido por el Comité Ejecutivo 6 años antes de la fecha de realización de ese congreso, en tanto que la decisión final podría ser tomada en el siguiente encuentro del Comité Ejecutivo (esto es, el que se lleva a cabo 4 años antes de ese congreso).
  2. La primera razón para elegir un país o una ciudad para un congreso de la SIDTSS es el hecho de que se haya recibido una invitación a esos efectos de parte de una asociación nacional. El Comité ejecutivo ha tratado siempre de diversificar la radicación de los congresos y, en particular, de evitar de ir dos veces al mismo país dentro de un cierto período de tiempo. Cuando ello es posible, los congresos mundiales tienen lugar alternativamente en todas las regiones del mundo. Se ha observado, sin embargo, que esas son orientaciones antes que reglas, en tanto son aplicadas con sentido común, evitando de tal modo un pensamiento burocrático. En cualquier caso, cuando se ha sometido más de una candidatura, el Comité Ejecutivo debería dar prioridad al principio de rotación regional; el país que no ha sido seleccionado, debería ser objeto de especial consideración para los congresos siguientes. Entre los criterios para la selección, habría que considerar la capacidad financiera de la institución o del grupo de personalidades que se proponen organizar el congreso, las facilidades ofrecidas (incluso las conexiones de vuelos y paquetes de viaje) y la situación general del país. El Comité Ejecutivo ha evitado elegir países que presentaban un riesgo para la seguridad de los participantes, pero nunca ha tenido en cuenta consideraciones de tipo político a la hora de decir qué países habrían de ser seleccionados para ser sede de un congreso.
  3. Como muchos de los participantes son académicos, las fechas del año universitario (cuanto menos, las de la mayoría de los países) debieran ser tenidas en cuenta. Desde 1970, todos los congresos mundiales y europeos de la SIDTSS han sido realizados durante el mes de Septiembre, lo que en muchos países europeos corresponde al período que transcurre entre el fin de las vacaciones de verano y el comienzo del año universitario. Marzo y Abril también pueden ser considerados meses adecuados para la realización de eventos de la Sociedad, mientras que Junio debería ser evitado, desde que es el mes en que se realiza la reunión anual de la Conferencia internacional del Trabajo, a la que muchos académicos y profesionales asisten en calidad de delegados representativos de los sectores gubernamentales, de los empleadores o de los trabajadores. También se han tenido en cuenta las fechas y lugares de los congresos mundiales o regionales de ILERA. Cuando ha sido posible, la SIDTSS e ILERA han organizado congresos uno tras otro en la misma región, de modo que los miembros de ambas asociaciones pudieran asistir a ambos eventos. Algunos miembros de la Sociedad se han quejado de que una tal práctica puede en realidad impedirles asistir a uno de los dos congresos, en la medida en que la participación en ambos en el mismo mes puede colisionar con otros compromisos que puedan tener, especialmente cuando el año académico está pronto a comenzar o ha comenzado ya.
  4. Cuando ha sido posible, el Comité Ejecutivo ha tomado en consideración el calendario religioso, de modo de evitar que las fechas de un congreso se superpongan con las de las festividades religiosas. A. Goldman sugiere que debería ser una responsabilidad del Secretario General la de tener disponible una copia de un calendario religioso suficientemente amplio, cuando se discuten las fechas de un cierto congreso.
  5. J. Sack sugiere que las fechas más apropiadas podrían resultar de una encuesta dirigida a todos los miembros de la Sociedad. Más generalmente, como lo señalara D. du Toit, decisiones como esas deberían depender de la apreciación de las circunstancias predominantes y del consenso, más que de reglas.

Idiomas de trabajo

  1. Los idiomas ordinarios de trabajo en los congresos mundiales y europeos son el inglés, el francés, el alemán y el español. Hasta ahora se ha esperado que los comités organizadores garanticen que en los congresos esté disponible la interpretación (oral) desde y hacia todos esos idiomas. Los idiomas usados durante los encuentros del Comité Ejecutivo, si bien teóricamente limitados al francés y al inglés, generalmente siguen la práctica del congreso en el que se llevan a cabo.
  2. El idioma inglés es el lenguaje de trabajo de una mayoría de los participantes en todos los congresos mundiales y regionales, excepto cuando se llevan a cabo en América Latina, en cuyo caso el español tiende a ser el primer idioma. Los congresos regionales asiáticos trabajan normalmente en inglés. Los que se celebran en la región americana son bilingües (inglés y español), con interpretación simultánea, aunque al menos en un caso, un congreso regional se realizó sin interpretación al inglés. El úfnico congreso africano que fue convocado hasta ahora bajo los auspicios de nuestra sociedad fue bilingüe (inglés y francés), también con interpretación.
  3. Otros idiomas pueden agregarse si el comité organizador considera que la interpretación en idiomas adicionales es costo-eficiente y beneficioso para un mejor intercambio de ideas durante el congreso. Por ejemplo, Francia ha sido uno de los idiomas de trabajo en el Congreso Americano de Derecho del Trabajo, en Montréal 1995, en tanto que el italiano fue agregado en el Congreso Europeo, en Bologna 2005, y el chino en el Congreso Asiático, en Taipei 2005. Es posible imaginar que arreglos similares puedan hacerse en relación, por ejemplo, con la interpretación portuguesa si un congreso mundial o americano se realizara en Brasil, etc. Tales arreglos quedan, de todos modos, librados al criterio de cada comité organizador [1].
  4. La traducción de los informes y la interpretación desde y hacia los diferentes idiomas de trabajo son extremadamente caras; es fácil entender que ellas se constituyan en una preocupación mayor para los comités organizadores. En un número de casos, los organizadores de congresos se quejaron de la relación entre el costo de traducción e interpretación hacia ciertos idiomas y el número de participantes que en realidad los usan; por ejemplo, el inglés en los congresos americanos realizados en América Latina, el alemán y hasta el francés en congresos mundiales o europeos. Esta es en verdad una cuestión muy espinosa, puesto que pone frente a frente las restricciones financieras y la preocupación por asegurar la universalidad de la Sociedad. El Comité Ejecutivo hasta ahora ha hecho propia la visión de que la diversidad de idiomas refleja la diversidad de culturas legales existentes en el mundo, lo que implica que la reducción del número de lenguas a sólo una o dos puede provocar que los congresos se tornen menos universales en términos de la variedad de los pensamientos. Aún en talleres organizados durante los congresos, el uso de un solo idioma ha sido considerado como un factor que limita el alcance de las discusiones.
  5. Alvin Goldman ha provisto al grupo de trabajo con los interesantes datos que reproducimos a continuación [2]:
    Usuarios nativos (primer paréntesis)/agregando usuarios secundarios (Segundo paréntesis)

    1/1.
    2/2.
    3/3.
    4/6.
    5/7.
    6/9.
    7/8.
    8/4.
    9/10.
    10/11.
    11/12.
    12/13.
    13/5.
    Mandarin Chinese (1.1 billion) (1.12 billion)
    English (330 million) (480 million)
    Spanish (300 million) (320 million)
    Hindi/Urdu (250 million)(250 million)
    Arabic (200 million) (221 million)
    Bengali (185 million) (185 million)
    Portuguese (160 million) (188 million)
    Russian (160 million) (285 million)
    Japanese (125 million) (133 million)
    German (100 million) (109 million)
    Punjabi (90 million)
    Javanese (80 million)
    French (75 million) (265 million)

    Número total de países que usan un determinado idioma, sea oficialmente o en forma extendida

    1. English (115)
    2. French (35)
    3. Arabic (24)
    4. Spanish (20)
    5. Russian (16)
    6. German (9)
    7. Mandarin (5)
    8. Portuguese (5)
    9. Hindi/Urdu (2)
    10. Bengali (1)
    11. Japanese (1)

    Lista de los 10 idiomas más influyentes, basado en la ponderación del número de usuarios primarios, el de los secundarios, el número y población de los países donde se les usa, el número de campos mayores que usan internacionalmente el idioma, poder económico de los países que usan los idiomas y prestigio socio-literario (número de puntos puestos entre paréntesis):

    1. English (37)
    2. French (23)
    3. Spanish (20)
    4. Russian (16)
    5. Arabic (14)
    6. Chinese (13)
    7. German (12)
    8. Japanese (10)
    9. Portuguese (10)
    10. Hindi/Urdu (9)

    Alvin Goldman cita también, esta vez desde otra fuente [3], los Siete principales idiomas usados en Internet como porcentaje del total (30 de septiembre de 2009). Son los siguientes:

    1. English (27.6%)
    2. Chinese (22.1%)
    3. Spanish (7.9%)
    4. Japanese (5.5%)
    5. French (4.6%)
    6. Portuguese (4.3%)
    7. German (3.7%)

  6. Habiendo considerado esos elementos, el Grupo de Trabajo ha considerado varias opciones en relación con los lenguajes de trabajo de los congresos mundiales y los encuentros del Comité Ejecutivo. En su mayoría, los miembros que han contestado rechazan la propuesta hecha de reducir el número de idiomas de 4 a 2, aún cuando se prevea la posibilidad de agregar un tercero y un cuarto idiomas en los casos en los que los comités organizadores reciban un número suficiente de inscripciones de los participantes que usan esos lenguajes. Tampoco el statu quo ha recibido el apoyo de una mayoría. La posición que parece obtener mayor apoyo es una de compromiso, consistente en reducir el número de idiomas de cuatro a tres (inglés, francés y español), con la posibilidad de agregar un cuarto idioma (alemán en particular) en el caso en que el comité organizador, reciba un número de registraciones suficiente de participantes que lo usan [4]. Más allá de esto, si la Sociedad quiere desarrollarse más fuertemente en las regiones del Asia Pacífico, nada nos impide poner un mayor énfasis en el idioma chino y decidir, en casos específicos, financiar la traducción y/o interpretación desde y hacia ese idioma.

Duración de los congresos

  1. Por muchos años, la duración “tipo” de un congreso ha sido de tres días. De todos modos, en la mayoría de los casos, la registración “in situ” para el congreso empieza en realidad el día anterior al del comienzo de las sesiones. Esta es la razón por la que en años recientes la práctica ha sido la de inaugurar el Congreso a última hora de la tarde del día anterior al comienzo de sus trabajos, permitiendo de esta manera tres días completos de funcionamiento del congreso. Esta práctica ofrece muchas ventajas, pues es también posible acordar encuentros de grupos de estudio y programar “poster sessions” durante ese día [5]. También el Comité Ejecutivo puede reunirse ese mismo día.
  2. Considerando lo que se viene de señalar, el Grupo de Trabajo recomienda que la duración “tipo” de un congreso Mundial o Europeo sea de cuatro días, de los cuales el primer estaría reservado para un encuentro formal o informal del Comité Ejecutivo, la ceremonia de inauguración (en la última hora de la tarde), así como eventos colaterales como las reuniones de grupos de estudio [6].

Aranceles de inscripción

  1. La práctica establecida es la de que cada comité organizador fije el valor de los aranceles de inscripción que los participantes deberán pagar, en principio luego de consultarlo con el Comité Ejecutivo o, al menos, con los miembros de la Mesa. Las políticas y las prácticas a este respecto han sido muy variadas. El valor de los aranceles constituye un elemento importante para atraer participantes o desalentar su asistencia a un congreso. No hay evidencia de que aranceles excesivamente altos hayan en realidad desalentado la participación de académicos provenientes de países de moneda fuerte. Por el contrario, hay pocas dudas de que han tenido efectos negativos en la participación de los académicos provenientes de países de moneda débil. Desde esta perspectiva, O. Hernández ha insistido en la necesidad de hacer una distinción entre los niveles de vida de los académicos y profesionales de los países en desarrollo y el tipo de cambio de sus monedas en relación con el dólar, el euro o el yen. Un profesor de universidad puede disfrutar de un nivel muy decente de ingresos en su país y en cambio tener dificultades para afrontar el costo de su estadía en un país de moneda más fuerte. En vista de esto, ha sido sugerido que sería una sana política la de que los comités organizadores fijen aranceles especiales para la inscripciones provenientes de países de moneda débil.
  2. Parece extremadamente difícil en la práctica definir cuáles son los países de moneda débil y los grupos beneficiarios dentro de esos países. Las opiniones entre los miembros del Grupo de Trabajo son muy diversas. El Comité Ejecutivo en Estocolmo (Septiembre de 2002)asumió la perspectiva de que esa cuestión debería ser dejada a la apreciación de cada comité organizador. Sobre la base de su experiencia, A. Bronstein recomienda que esta posición sea preservada. Estoy de acuerdo con su propuesta. Por lo demás, el Secretario General y los organizadores de un congreso deberían siempre procurar precios reducidos de vuelos y hoteles. Para hacer más accesibles los congresos, debería pedirse a los organizadores, como lo sugiriera Michal Sewerynski, que también propongan alojamientos universitarios y hoteles que no sean de lujo.
  3. No hay una práctica establecida con respecto al pago de aranceles de inscripción por parte de jóvenes académicos beneficiados por becas de la SIDTSS. En algunos casos (Estocolmo), no se les requirió que los pagaran, pero en otros casos sí. Como el monto de las becas ofrecidas por la Sociedad muy pocas veces cubre el costo completo del viaje y el alojamiento, menos aún los aranceles de inscripción, el Grupo de Trabajo recomienda que a los becarios de la SIDTSS no se les requiera el pago de aranceles de inscripción. De modo más general, una tarifa reducida para estudiantes y jóvenes académicos podría ser objeto de consideración.
  4. Una y otra vez se ha propuesto que los comités organizadores fijen un arancel reducido para los participantes afiliados a una asociación nacional que ha pagado regularmente su contribución a las SIDTSS. Ha sido sugerido que una práctica como esa alentaría a muchos académicos a asociarse a sus asociaciones nacionales. Mientras que ello podría agregar dificultades financieras para los organizadores, una mayoría del Grupo de trabajo está a favor de esa medida. La propuesta, sin embargo, podría tomar la forma de imponer una tarifa más alta a los participantes que no sean miembros de una sección nacional que haya pagado regularmente su contribución.

II. Selección de temas y relatores y organización del trabajo durante un congreso

  1. Una variedad extrema de posiciones ha sido expresada en el Grupo de Trabajo en relación con la selección de temas y relatores y la organización del trabajo durante un congreso. Aunque abiertos a mejoras, algunos claramente favorecen la continuación de la práctica actual. Otros cambiarían radicalmente el formato de los congresos y adoptarían procedimientos próximos a los que sigue ILERA. Un tercer grupo propone ajustar el modo tradicional con diversos cambios significativos. No hay modo de hacer una síntesis adecuada de esas diferentes perspectivas. Personalmente, yo coincidiría con K. Sugeno cuando dice que el Comité Ejecutivo debería respetar básicamente un conjunto de propuestas hechas por los miembros del comité organizador, alentando sus iniciativas e innovaciones y presuponiendo que al hacerlo así, actúan en estrecha consulta con el Presidente y con el Secretario General. Los organizadores tienen un obvio interés en el éxito del evento. Yo sugeriría, por tanto, que el comité organizador de cada congreso decida, en consulta con los miembros de la mesa, sobre la selección de los temas, sobre el modo de discutirlos en sesiones plenarias y en talleres y/o en mesas redondas, así como acerca del pedido de informes nacionales.
  2. El Comité Ejecutivo debe sin embargo preservar su papel de control de la calidad y el interés del debate. Debe discutir y aún modificar opciones que no respeten algunos criterios relativos a la selección de los relatores generales, los oradores principales (“keynote speakers”) y los moderadores de talleres o mesas redondas, la necesidad en algunos casos [7] de un comité de lectura pre-congreso y la relevancia y actualidad de los temas discutidos. Debería de hacerlo en tiempo oportuno, para permitir cambios. El hecho de que los temas para los congresos mundiales sean tradicionalmente decididos con unos 6 años de anticipación (de tres a cuatro, en el caso de los congresos regionales), hace difícil prever cuál ha de ser el tema de mayor interés luego de un lapso de tiempo como ese. Convendría que el Comité Ejecutivo apruebe en principio el programa de los próximos congresos en su última sesión antes del evento, facultando a los miembros de la Mesa, si fuera el caso, a pedir ulteriores cambios según las líneas de sus recomendaciones. Los organizadores deberían siempre estar habilitados para pedir una pronta aprobación.
  3. Las siguientes recomendaciones toman en cuenta tanto la aproximación más flexible que se propone como la necesidad de mantener la calidad de las conferencias de la Sociedad.

Temas

  1. Los temas para los congresos mundiales y regionales son decididos por el Comité Ejecutivo. Muchas veces en el pasado, se han establecido pequeños grupos de trabajo para ofrecer propuestas. Es importante, como lo menciona R. Mitchell, que la SIDTSS atraiga a sus encuentros tantos académicos del máximo nivel del Derecho del Trabajo como sea posible. Esto requiere hacer foco en ese tipo de gente y organizar programas que estén próximos a sus intereses de investigación. La Sociedad debería dar pasos activos para seguir los desarrollos importantes en el pensamiento del derecho del trabajo e incorporarlos a sus actividades y realizaciones. Hay muchas áreas de interés, incluyendo estudios cuantitativos en derecho del trabajo, derecho del trabajo y economía derechos humanos e internacionales en el derecho del trabajo, etc., además del interés corriente en materia del derecho comparado del trabajo. Esas cuestiones deberían ser consideradas junto con temas del derecho del trabajo más convencionales (por ejemplo, hubo un taller sobre derecho del trabajo y orígenes legales en la conferencia que ILERA realizó en Sídney).
  2. El principal criterio para la selección de cada tema es su relevancia para los laboralistas, tanto para los investigadores como para los profesionales practicantes. K. Sugeno sugiere que el Secretario General invite a los miembros que representan a las asociaciones nacionales en el Comité Ejecutivo para que manden, en el intervalo entre dos congresos mundiales, una lista de cuestiones significativas en materia de políticas del trabajo y leyes de la seguridad social en sus respectivas jurisdicciones. El Comité Ejecutivo ha tratado en años recientes de identificar investigaciones en curso y de pedir a sus autores que sean relatores generales en congresos próximos a la terminación prevista de sus investigaciones. Esta práctica podría ser seguida de modo más sistemático. Implicaría, no obstante, que las asociaciones nacionales informen a la mesa de la SIDTSS y a los comités organizadores concernidos con tanta anticipación como les sea posible, cuáles son los principales programas de investigación en curso.
  3. En la selección de los temas, debería mantenerse un equilibrio apropiado entre el derecho individual del trabajo, el derecho colectivo y la seguridad social. Esto podría hacerse a través de la presentación de conferencias principales, relatos generales o a través de la selección de algunos temas para una mesa redonda.

Oradores principales, relatores generales y moderadores

  1. La presencia y el número de oradores principales, relatores generales y moderadores, así como sus roles específicos debería quedar a criterio del comité organizador, en consulta con la Mesa de la Sociedad. Al seleccionar presentadores de documentos, moderadores y panelistas, debería tenerse en cuenta la necesidad de dar una oportunidad de exponer a los jóvenes académicos. Debería mantenerse un balance adecuado entre académicos del sexo masculino y femenino.
  2. Entre los criterios para la designación de oradores principales, relatores generales y moderadores de debates deberían en todos los casos incluirse los siguientes.
    • La persona debería haber hecho consistente investigación sobre el tema elegido.
    • Los relatores generales deberían ser investigadores prominentes en sus países y tener una significativa trayectoria en el derecho comparado.
    • Debería mantenerse un balance adecuado entre culturas legales diferentes.
    • La misma persona no debería ser designada para congresos mundiales o regionales sucesivos.
  3. Un criterio adicional a ser tomado en consideración es el conocimiento de idiomas por parte de relatores y moderadores. Todos los relatores generales están normalmente capacitados para leer inglés; muchos, sin embargo, no puede leer francés o español. Aún en el caso de que no se pidan informes nacionales, puede esperarse como regla que los relatores y moderadores estén capacitados para leer al menos dos idiomas del congreso o, caso contrario, que tengan los medios (que pueden serle provistos por sus asociaciones nacionales) para incluir colegas capaces de leer documentos y publicaciones en más de un idioma. Una solución alternativa sostenida por J. Sack pero no por otros, es la de designar más de un relator con diferentes aptitudes idiomáticas. El Grupo de Trabajo recomienda que el Comité Ejecutivo no apruebe la designación de relatores o moderadores que no puedan leer al menos dos de los idiomas del congreso, salvo que se identifiquen otros medios de traducción y de interpretación.

Informes nacionales

  1. En el caso de los congresos mundiales, cada relator general es actualmente responsable de preparar un cuestionario relativo al tema sobre el cual debe informar. El Secretario General se ocupa de enviar los cuestionarios a las asociaciones nacionales, con el pedido de que estas designen un relator nacional sobre cada tema, y que asuman el compromiso de enviar los informes nacionales en debido tiempo. Debería tomarse en cuenta que esa práctica ha tenido gran suceso en relación con algunos congresos, como los de Montevideo y Paris, donde fueron elaborados y enviados a los relatores generales y al Comité Organizador 110 y 83 informes nacionales respectivamente. Algunos de los informes nacionales van más allá de la pura provisión de datos y presentan un documentado análisis de la cuestión dentro del contexto del país del que se trata.; en casos como esos, esos informes nacionales se constituyen en fuente de reconocimiento académico para los juristas que los elaboran. Los informes nacionales son claramente una fuente de conocimiento extensivo del derecho comparado del trabajo. T. Araki, A. Bronstein y O. Hernández destacan la riqueza de información que ellos contienen y que sería difícil de recolectar de otra manera.
  2. Pareciera, no obstante, que muy pocos informes nacionales fueron recibidos en algunos congresos recientes, y algunos llegaron muy tarde. Ello hizo más difícil la preparación de los informes generales. Otro problema ha sido la capacidad de algunos relatores generales para entender los informes nacionales escritos en francés, alemán o español. Se ha argumentado que un conjunto de documentos con comentarios que son publicados en una revista prestigiosa de derecho es de mucho más valor – para el autor y para la audiencia – que informes nacionales que son irregulares en número y desiguales en calidad. A. Goldman, R. Mitchell y J. Sack urgen su discontinuación.
  3. Las visiones expuestas por los miembros del Grupo de Trabajo varían considerablemente. En todo caso, existen fuentes alternativas de derecho comparado. La OIT sigue reuniendo legislación laboral y de la Seguridad. Otras bases de datos pueden ser identificadas, como la del Observatorio Europeo de Relaciones Industriales, la Red Europea de Derecho del Trabajo, La Enciclopedia Internacional de Derecho del Trabajo, Relaciones Industriales y Seguridad Social o las páginas web de diversas instituciones regionales. Esas bases de datos podrían ser utilizadas como una fuente alternativa a los informes nacionales. Por otro lado, las asociaciones nacionales deberían quedar en libertad de proveer un relator con información útil y participar en el debate que sigue a la presentación. En esas circunstancias, deberían aceptarse aproximaciones alternativas a los informes nacionales, en tanto la presentación siga siendo de un verdadero carácter comparativo o internacional.

Presentaciones en el plenario, los talleres y las mesas redondas

  1. Las presentaciones en el plenario pueden incluir relatos generales, conferencias principales, mesas redondas y otros documentos aceptados, en su caso, por un comité de lectura. Algunas discusiones puede quedar reservadas para una audiencia más pequeña dentro de los así llamados “talleres” [8]. De acuerdo con la recomendación hecha en el parágrafo 21 que se lee más arriba, los organizadores decidirían la fórmula más apropiada en consulta con la Mesa de la Sociedad y bajo la supervisión general del Comité Ejecutivo.
  2. Se espera que los relatores generales presenten su informe oralmente en una sesión plenaria del congreso; siempre ha habido la práctica de pedirle al relator o relatora que introduzca brevemente su informe y no que lo lea en forma completa en el plenario. La presentación oral de los informes nacionales ha sido omitida en los congresos. La presentación del informe general puede ser seguida directamente por una discusión, sea en el plenario, sea en diferentes talleres (para los que algunas veces los organizadores han seleccionado subtemas). El mismo seguimiento puede ser usado para conferencias principales y otras presentaciones.
  3. Se ha señalado una vez más el interés de realizar talleres. El método ha sido implementado exitosamente en varios congresos regionales y mundiales. Consiste en la discusión de las principales presentaciones hechas en el plenario o bien de un subtema de ellas, por parte de un grupo más pequeño, bajo la presidencia de un moderador. Ha sido apreciado positivamente, desde que esos talleres estimulan la comparación de visiones y aproximaciones de países con diferentes antecedentes sociales y legales, alentando de tal modo un intercambio de ideas más amplio durante un congreso. Ellos también permiten que más participantes se involucren en el trabajo real del congreso, trayendo de tal modo un incentivo adicional para que muchos colegas decidan asistir. Sin embargo, también se han escuchado quejas en los casos en los que un taller no ha contado con interpretación, desde que en ellos las discusiones pueden quedar limitadas en la práctica sólo a los países que pertenecen a un único área o sistema legal (por ejemplo, la discusión podría suscitarse sólo entre países cuyos participantes están en condiciones de comunicarse en inglés). Un cierto número de miembros del Grupo de trabajo comparten esta preocupación.
  4. Muchos miembros del Grupo de Trabajo consideran que debería hacerse más uso de la fórmula del taller, inclusive en relación con temas que están conectados pero no necesariamente contenidos en las presentaciones principales. Cuando los trabajos se presentan a un congreso, podrían ser aceptados por un comité de lectura para algunos talleres aunque no para otros, dependiendo ello de si las cuestiones discutidas son de interés principalmente para académicos investigadores o para profesionales en ejercicio y administradores. En el caso de que las discusiones en taller sean agregadas al programa de un congreso, el Grupo de trabajo hace las siguientes recomendaciones:
    • Que se designe anticipadamente un moderador para cada taller;
    • Que el moderador pueda expresarse en más de uno de los idiomas del congreso, de modo de estimular un intercambio fructífero entre diversas culturas legales;
    • Que alternativamente el taller cuente con interpretación hacia un segundo idioma del congreso;
    • Que los informes del moderador acerca de cada taller se pongan a disposición del plenario u “online.”
  5. Se ha introducido también la práctica de organizar al menos una mesa redonda en el plenario tanto de los congresos regionales como mundiales. Este procedimiento ha sido usado en sesiones plenarias para paneles de discusión entre personas de perspectivas diversas, haciendo foco en presentaciones controversiales. Ha sido un modo de ampliar el espectro de personalidades a las que se le requiere que tengan un papel en los congresos. Los paneles de las mesas redondas, como regla, han sido constituidos por un coordinador y varios participantes (cuatro a seis), provenientes de diferentes culturas legales.
  6. Hasta ahora el éxito de las discusiones en mesas redondas ha sido desigual. R. Eklund ha propuesto abandonar este procedimiento el cual, sin embargo, es propiciado por una mayoría de los miembros del Grupo de Trabajo. La calidad de la mesa redonda depende principalmente de la capacidad del coordinador para estimular el debate antes que permitir una sucesión de breves conferencias. El Grupo de trabajo recomienda que el moderador siempre provea a los miembros de la mesa redonda de una guía clara sobre el propósito de la discusión y sobre sus aspectos centrales.
  7. Como las discusiones en mesa redonda no requieren la misma cantidad de investigación que los informes generales, es factible que el tema que ha de ser objeto de tratamiento sea decidido con una corta anticipación. El Grupo de trabajo recomienda que los temas para las discusiones en mesa redonda puedan ser decididos con una breve anticipación, previa consulta del comité organizador con la Mesa de la Sociedad.

Poster sessions

  1. En línea con la práctica de ILERA, se ha planteado la cuestión acerca de si sería apropiado autorizar a algunos investigadores a presentar brevemente los resultados de su trabajo, aún cuando no esté vinculado con los temas del congreso. R. Mitchell observa que en muchas universidades es muy difícil que los académicos reciban apoyo para viajes y conferencias a menos de que estén presentando un documento a una conferencia en la cual esas presentaciones estén sujetas a un referato o aprobación; el desafío es hacer de las conferencias de la SIDTSS una acontecimiento mayor en el cual aquellos que están interesados en el derecho del trabajo, en la regulación de los mercados de trabajo, la política laboral y la seguridad social (entre otras áreas relevantes) puedan encontrar y discutir cuestiones del modo en que el mundo académico y profesional percibe como propio de una conferencia de alto nivel. La desventaja de la propuesta de admitir esas presentaciones sería la que se pudiera dar la impresión de que en el congreso se produce una dispersión en las discusiones, especialmente cuando no hay criterios para la selección de esas comunicaciones. Por otra parte, algunas universidades ya no proveen financiamiento para “poster sessions”; esta última circunstancia puede hacer que los talleres o mesas redondas se tornen más importantes.
  2. Esos trabajos podrían, no obstante, ser presentados en sesiones ad-hoc (llamadas “poster sessions”) que podrían realizarse al mismo tiempo que los talleres durante el congreso. F. Gaudu advierte que los documentos deberían ser previamente aceptados por un comité de lectura. Debería publicárselos “online”. Algunas sesiones podrían quedar reservadas para documentos no sometidos a aprobación o referato. Para facilitar esas sesiones, sería importante que aquellos que tienen la intención de someter comunicaciones al Congreso lo notifiquen al comité organizador con suficiente anticipación, de modo que este último pueda hacer los arreglos apropiados; estos no deberían involucrar otros costos que la disponibilidad de una sala sin interpretación.

Presidencia durante las sesiones plenarias de los congresos

  1. Es una práctica establecida que cada sesión plenaria del Congreso sea presidida por una persona distinta. Las propuestas para determinar la presidencia de cada sesión son hechas por el comité organizador y decididas por el Comité Ejecutivo en la sesión que tiene lugar inmediatamente antes de la inauguración del Congreso. Con excepción de las ceremonias de apertura y clausura, en la medida de lo posible esas personas deberían ser seleccionadas de acuerdo con la relevancia de sus intereses de investigación en relación con el tema discutido.

Publicación de las actuaciones

  1. La publicación de las actuaciones del un congreso ha sido la regla hasta los años setenta. Desde entonces, esa regla ha sufrido un cierto número de excepciones. En muchos casos, sin embargo, los informes generales para los congresos mundiales han sido traducidos e impresos en inglés, francés y español. En ciertos casos, la asociación alemana ha tomado a su cargo traducir y publicar los informes generales también en alemán. Cada ver con más frecuencia, no obstante, las actuaciones del congreso son publicadas “online” o con soporte en un CD Rom.
  2. Debido al costo y otras consideraciones de orden práctico, los informes nacionales que son enviados a los congresos mundiales con frecuencia no son impresos ni traducidos. En su lugar, los comités organizadores pueden poner esos informes a disposición en sus idiomas originales, “online” o en CD Rom. Normalmente el Secretario General recibe los archivos electrónicos de todos los informes nacionales, que puede poner a disposición a pedido.
  3. El Grupo de trabajo recomienda que los comités organizadores de todos los congresos mundiales y regionales asuman el compromiso de facilitar el acceso de los informes generales y las conferencias principales antes del encuentro y en sus idiomas de trabajo, “online” en la página web de cada congreso y en la de la Sociedad. M. Sewerynski , no obstante, enfatiza que la práctica de tener los informes impresos deberían ser mantenida (al menos, los informe generales) desde que esa forma de comunicación es aún un precioso signo de nuestra cultura. A. Bronstein, F.Gaudu y O. Hernández insisten que copias impresas o en CD estén disponibles antes de las sesiones. Una lista de los documentos disponibles debería ser circulada a todos los participantes; copias impresas de los informes deberían cuanto menos ser enviadas a pedido. Los autores de las presentaciones deberían conservar el derecho de hacer publicar sus documentos o la traducción de los mismos en revistas y medios electrónicos, o mediante otras formas de difusión.

Encuestas

  1. Como lo menciona J. Sack, puede hacerse un uso muy efectivo de encuestas de seguimiento de los congresos y de la exploración general de las opiniones de sus miembros. Debería quedar a cargo del Secretario General la realización de tales indagaciones.

III. Otros medios para mejorar la promoción, expandir actividades y atraer a jóvenes estudiosos

  1. Richard Mitchell recuerda que la indagación erudita y académica es una parte esencial de las actividades de la Sociedad, más allá de la mera provisión de información. Mitchell lamenta que el más grande peso de las actividades de la Sociedad esté dirigido a la provisión de información antes que al conocimiento erudito en el campo; en su consecuencia, hizo un cierto número de sugerencias para corregir este desequilibrio. Sus críticas plantean una cuestión más crucial: ¿debería la SIDTSS o las asociaciones nacionales asumir un liderazgo en este aspecto? No hay una respuesta simple, desde que idealmente una y otras deberían retroalimentarse y fortalecerse recíprocamente. Darle un rol principal en la materia a la Sociedad supondría proveer a su Mesa de más recursos en términos de disponibilidad de colegas y medios materiales.

Website 

  1. A pesar de un cierto número de dificultades, Arturo Bronstein ha creado una destacable página web de la Sociedad dentro del sitio de la Asociación Argentina de Derecho del Trabajo. R. Eklund afirma con razón que la página web debería reflejar la imagen institucional de la Sociedad. Puede, por cierto, tornarse más interactiva e incluir más datos sobre desarrollos sustanciales del derecho del trabajo y la seguridad social. Debería también ser actualizada más regularmente. Las asociaciones nacionales deberían difundir la información que ella contiene y proveer regularmente información actualizada, incluyendo los enlaces operados por asociaciones afiliadas.
  2. Alvin Goldman sugiere mantener en la página web una lista de las oportunidades en curso para que los estudiosos del derecho del trabajo puedan enseñar o investigar en diversas instituciones en otros países, una lista de los miembros de las asociaciones nacionales que están buscando esas oportunidades, y una lista de los que están actualmente comprometidos en visitas como esas. Un sitio para establecer de una red de contactos como ésa realzaría los esfuerzos de miembros como Roger Blanpain y Kazuo Sugeno, que han hecho mucho para mejorar nuestro campo de especialidad, alentando ese tipo de visitas, especialmente por parte de los estudiosos más jóvenes.
  3. Mientras que sin duda habría que dar la bienvenida a las mejoras que se realizaran en la página web, incluso de parte de los jóvenes académicos, ello implica un esfuerzo que requiere bastante dedicación, lo que requeriría contar con recursos financieros o asistencia benévola. Alvin Goldman subraya que debería hacerse todo esfuerzo para mantener la página web alojada en una organización sin fines de lucro. En relación a ello, debe hacerse mención de la pagina web de la Asociación Internacional de Revistas de Derecho del Trabajo que Lancaster House (la casa de ediciones jurídicas que edita la Canadian Labour and Employment Law Journal) ha desarrollado y está alojando sin costo. Esta página web ha sido recientemente remodelada y actualizada, dentro de los límites de la colaboración de cada revista. Esa Asociación procura solicitar a todos los Miembros su contribución con las diferentes páginas del sitio y a partir de ello crear una “página común” donde todas las noticias puedan ser exhibidas en orden cronológico, con vistas a dar al lector la posibilidad de contemplar lo que está pasando internacionalmente en el Derecho del Trabajo. J. Sack manifiesta que Lancaster House está abierta para explorar la creación de una página para la SIDTSS sin costo y bajo la dirección de la Sociedad. Sin dudas, esta propuesta debería ser examinada.
  4. Abandonar los informes nacionales importa la perdida de una fuente importante de derecho comparado del trabajo. El establecimiento de una base de datos permanente de legislación y jurisprudencia sería, por lo tanto, de un inconmensurable interés. Sería también la forma más segura de atraer más estudiosos e investigadores de todas partes del mundo. Como ya se ha mencionado, la OIT ha desarrollado importantes bases de datos acerca de la legislación y la práctica laborales. La OIT podría ser consultada para compartir con la SIDTSS. la información que de la que dispone. Debería establecerse un enlace a los sitios claramente indexados de la OIT y otros relevantes. R. Mitchell sugiere que se podría obtener algunas inspiración de los boletines y la página web de ILERA. Podría establecerse un archivo de base de datos conteniendo todos los documentos presentados a los congresos.
  5. Con vistas a evaluar el interés que despierta, podría insertarse en la página web un registro del número de visitantes.

Reconocimientos y premios

  1. J. Sack sugiere la organización de reconocimientos y premios. Podrían ofrecerse reconocimientos por la realización de carreras sobresalientes y desempeños particulares, como lo hace la US Labor and Employment Relations Association o la OIT con su Reconocimiento por Investigación en Trabajo Decente. Podrían otorgarse premios por artículos sobresalientes elaborados por jóvenes estudiosos. Esta segunda propuesta tiene el apoyo de O. Hernández. Desde mi visión, ella debería ser especialmente considerada.

Jóvenes académicos

  1. Ya se ha hecho mención del énfasis que ponen los estatutos en la promoción del estudio del derecho del trabajo y del de la seguridad social entre los jóvenes académicos y abogados. Se han hecho un cierto número de recomendaciones con vistas a atraer a los estudiosos, incluyendo a los jóvenes [9], provenientes de más países. Se ha observado tradicionalmente que la principal responsabilidad a este respecto descansa sobre las asociaciones nacionales. En todo caso, cuando los académicos buscan conferencias adecuadas a las que asistir, miran cuál es el programa académico de la conferencia, si cuenta con referato, qué otros académicos internacionalmente reconocidos han de participar, etc. Todo esto también es de clara responsabilidad de la Sociedad. De acuerdo con el artículo 1 Parágr.2 de los estatutos, por otra parte, el Comité Ejecutivo facilita la integración de jóvenes estudiosos en la comunidad del derecho del trabajo y sus redes mediante la asistencia que presta a los seminarios internacionales de derecho comparado del trabajo, relaciones industriales y seguridad social. El Comité Ejecutivo ha promovido recientemente la organización de nuevos coloquios de este tipo. Podría alentarse aún más esas acciones y proveerse a los organizadores con más becas.

Membrecía

  1. La SIDTSS es una federación de asociaciones nacionales e instituciones científicas. Se ha argumentado que su dinamismo depende básicamente de las capacidades de sus afiliadas para movilizar a sus miembros. Se trata, de todos modos, de un proceso de doble vía, desde que sus propias actividades pueden ayudar a las sociedades nacionales a atraer nuevos académicos y profesionales en ejercicio. J. Sack propone la creación de comités permanentes a cargo del planeamiento de largo plazo y de la vinculación con las asociaciones nacionales.
  2. R. Mitchell expresó preocupación acerca de la falta de actividades de la SIDTSS en la región asiática. K. Sugeno también subraya la necesidad de desarrollar las actividades en la región y expresa la intención de mejorar la situación en forma conjunta con T. Araki y otros colegas. Debería cuanto menos ser responsabilidad de la Sociedad la de procurar que sus intereses estén representados en todas las regiones y asegurarse lo mejor posible de que esas representaciones continúen de modo efectivo.
  3. Como se menciona más arriba en el parágrafo 3, un modo de hacerlo es estimular a los académicos nacionales, invitándolos a participar en los encuentros de la Sociedad y registrando las investigaciones emprendidas en sus comunidades. R. Mitchell ha enfatizado la necesidad de involucrar más estudiosos jóvenes y de mediana edad, más mujeres y más profesionales en ejercicio o administradores. No hay inconsistencia en el hecho de que la Sociedad considere tanto los intereses de los investigadores de perfil académico como los de los profesionales en ejercicio. R. Mitchell pide a la SIDTSS que para sus actividades establezca tanto opciones de presentación de trabajos sometidos a referato, como otras en las que los trabajos no estén sometidos a ese tipo de evaluaciones, y que se invite a presentar artículos en unas y otras opciones; esto debería satisfacer las necesidades tanto de las comunidades académicas como las no-académicas dentro de la Sociedad [10]. J. Sack enfatiza también la necesidad de aumentar la participación de los profesionales en ejercicio en las actividades de la Sociedad, llegando a sugerir la creación de un comité de profesionales en ejercicio, asesor del Comité Ejecutivo.
  4. Ajuicio de R. Mitchell, la SIDTSS podrían considerar la posibilidad de trabajar en colaboración con otros grupos , tales como la International Network on Transformative Employment and Labour Law (INTELL), la Collaborative Research Network on Labor Rights que opera bajo los auspicios de la Law and Society Association, y la Regulating for Decent Work Network. Darcy du Toit sugiere establecer también contactos con la European Labour Law Network y J. Sack propone una más estrecha vinculación con la Asociación Internacional de Revistas de Derecho del Trabajo.
  5. R. Mitchell sugiere desarrollar algunas redes o grupos de estudio actualmente en actividad a un nivel internacional, que podrían mantener la comunicación y los intercambios entre los congresos regionales y mundiales. Los estatutos [11] establecen ya que “El Presidente y el Secretario General tienen la misión de organizar diversas actividades con el fin de promover los objetivos de la Sociedad, especialmente reuniones de expertos para el intercambio de ideas sobre temas específicos. Asimismo promoverán el establecimiento de grupos de estudio”. La SIDTSS podría ciertamente, como IlERA, invitar a académicos distinguidos a formar grupos. A. Goldman explica que la Sociedad necesita miembros que estén suficientemente interesados en un tema en especial para organizar un grupo de estudio y sugiere que periódicamente, los miembros del Comité Ejecutivo sean urgidos para que informen a sus afiliados nacionales de la existencia de esta oportunidad; un directorio on-line de miembros que enliste áreas de interés facilitaría esfuerzos como esos. Una vez que algunos grupos de estudio se hayan formado, debería requerirse a los comités organizadores que arreglen oportunidades de tiempo y de lugar para que esos grupos se reúnan en los congresos. Algunas iniciativas podrían conducir a proyectos aún más sofisticados, como lo señala J. Sack. R. Mitchell propone otro modo adicional de mantenerse al tanto con la investigación “de punta”: examinar revistas de primer nivel – no solo revistas de derecho, sino también periódicos relevantes de las relaciones industriales y la economía – y tomar nota del tipo de trabajo que allí se publica. Si un miembro estuviera dispuesto a realizar la tarea, la Sociedad podría ofrecer algún tipo de revisión de la literatura a los miembros con una periodicidad regular.
  6. Con relación a África, D. du Toit describe de qué modo su propia asociación se ha constituido en una vibrante excepción en su región: “A mi modo de ver y al de muchos otros, el éxito de SASLAW ha dependido siempre de su aptitud para identificar cuestiones de interés para todos los sectores que integran lo que llamamos la “comunidad del derecho del trabajo” y nuestra bien establecida insistencia en la incorporación en nuestros debates de tantas voces diferentes como sea posible. Los seminarios son nuestra principal ocupación. Todos nuestros capítulos provinciales procuran identificar temas que serán de importancia para nuestro amplio espectro de miembros, para entonces atraer a expositores que articularán diferentes aproximaciones o intereses. Por ejemplo, debatir un tema por parte de profesionales en ejercicio que ocuparon lados opuestos en un importante caso judicial puede darle vida a ese caso, o invitar representantes de los empleadores y de los trabajadores para hacerse cargo de temas en cuestión en un importante conflicto industrial”. Un cierto número de asociaciones europeas y americanas han obtenidos el mismo éxito, usando los mismos métodos.
  7. Las vías para que las asociaciones nacionales movilicen a sus miembros son numerosas. Se han hecho un cierto número de sugerencias útiles que pueden ser usadas como puntos de referencia. La SIDTSS debería apoyar esas iniciativas y proveer el marco y las medidas apropiadas para contribuir a su éxito. La Sociedad debería ir aún más lejos, estimular sus investigaciones, identificar nuevas áreas de investigación conectadas con los desarrollos más recientes en los campos sociales, y eventualmente, cuando sea posible, iniciar y sostener nuevos programas. La creación de grupos de estudios interactivos podría ser una de ellas; relaciones más estrechas con otras redes de trabajo, empleo y seguridad social es otra. Podría también explorarse la idea de tener una sección especial para jóvenes estudiosos.

Jean-Michel Servais,
Presidente Honorario
Ginebra, Enero de 2011

Endnotes

[1] Por ejemplo, en el VII Congreso Europeo, Estocolmo 2002, el sueco no fue un idioma de trabajo ya que el comité organizador consideró que todos los participantes de lengua sueca estaban en condiciones de comunicarse en inglés.
[2] Extraidos de un artículo de George Weber “Top Languages: The World’s 10 Most Influential Languages”, in Language Today, vol.2 Diciembre de 1997
[3] www.internetworldstats.com
[4] Este fue, por ejemplo, el criterio seguido en Estocolmo con respecto al español.
[5] Ver más abajo.
[6] Como esta propuesta tiene implicaciones financieras, debería quedar claro que se requiere al comité organizador de un congreso la provisión de interpretación en el día de “pre-congreso” sólo para el encuentro del Comité Ejecutivo y la sesión inaugural, no para los grupos de estudio u otros eventos colaterales.
[7] Ver más abajo.
[8] A. Goldman ha mencionado las variantes siguientes que pueden ser combinadas:

  1. Si los temas deberían diseñarse para generar controversia
  2. Si los temas deberían diseñarse para generar información y comprensión i. para académicos; ii. para profesionales practicantes; iii. Para ambos (podrían incluirse temas en los cuales tengamos una oportunidad para aprender de expertos en otras disciplinas, como variables culturales que influencian la estructura organizacional y la resolución de conflictos, la influencia de la política monetaria en la generación de oportunidades de empleo, el impacto de la población, de las tendencias demográficas o tecnológicas en el actual o futuro mundo del trabajo)
  3. Si las presentaciones deberían ser principalmente dirigidas al plenario o a grupos más pequeños divididos por lenguaje, región, subtema, audiencias agrupadas de modo aleatorio, etc.
  4. Si las presentaciones deberían estar a cargo principalmente o exclusivamente de un único experto (como un relator general).
  5. Si las presentaciones deberían estar a cargo de un panel de expertos que hacen toda o la mayor parte de las mismas.
  6. Si las presentaciones deberían estar a cargo de un panel de expertos quienes principalmente interactúan con la audiencia y con cada uno de los restantes.
  7. Si un moderador debería plantear cuestiones provocativas al panel y/o a la audiencia o a ambos.
  8. Si un moderador o coordinador debería actuar principalmente como un controlador de los tiempos y seleccionador de quien puede hablar en cada particular momento (incluyendo a la audiencia).
  9. Si una persona debería ser asignada a la tarea de preparar un informe sobre las actuaciones producidas en la sesión.
[9] Ver parágrafos 19, 27, 49, 50 y 53. También parágrafos 57 y 60 más abajo.
[10] Véanse antes las propuestas hechas en los parágrafos 22, 33, 36 y 41 before.
[11] Articulo 13 parágr. 1