Historia de la Sociedad

Historia de la Sociedad

Los orígenes y el desarrollo de la Sociedad Internacional de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social

Por Alexandre Berenstein y Jean Michel Servais, Presidentes Honorarios de la Sociedad Internacional de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social

Los antecedentes y los primeros 20 años de la SIDTSS habían sido reseñados por A.F. Cesarino Jr. en 1980, en el volumen dedicado a la memoria de Otto Kahn-Freund [1] quien, como aquél, había sido Presidente y Presidente de honor de la Sociedad.

No hay en esta oportunidad la intención de redactar una historia completa de la Sociedad, sino tan sólo la de recordar algunas etapas importantes en su medad de siglo de su existencia, de sus primeros años hasta nuestros días.[2]

Creación de la Sociedad

Comencemos por presentar a los precursores y primeros protagonistas de nuestra Sociedad: en Europa, el Profesor Renato Balzarini, de Trieste y en América del Sud, el Profesor Cesarino Jr. de São Paulo (Brasil) a quien acabamos de recordar. Se trata de dos personalidades particularmente dinámicas, que tenían una visión precisa de la dimensión internacional del derecho del trabajo. Uno y otro habían comprendido que con la creación y el desarrollo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el derecho del trabajo no podía ya limitarse a las fronteras de cada país, sino que era ya, en parte, un derecho internacional, y que el derecho comparado jugaba y debía seguir jugando un rol eminente en esa disciplina. Era lógico que existiera una agrupación internacional de juristas que pudieran preocuparse de la prolongación de los derechos internos del trabajo hacia fuera de las fronteras de cada país, así como de las relaciones entre los diferentes derechos nacionales y la influencia recíproca del derecho internacional y de los derechos internos en ese ámbito. La creación de una asociación internacional encargada de promover esos objetivos parecía no sólo útil sino, además, necesaria.

El Primer Congreso Internacional de Derecho del Trabajo fue, por iniciativa del Profesor Balzarini, convocado en Trieste en 1951 por la universidad de esa ciudad, con el concurso del Instituto Internacional de Derecho del Trabajo de Roma. Los temas incluidos en el orden del día eran cuestiones fundamentales que constituían un punto de partida ideal para la creación de una organización internacional de juristas del trabajo: por una parte, la formación del derecho internacional del Trabajo; por otra, la formación de un derecho común del trabajo; en fin, la codificación del derecho del trabajo [3]. Juristas eminentes provenientes de diferentes países tanto de Europa como de América del Norte y del Sud participaron en esa reunión. En ella se adoptó una moción orientada a la creación de una organización internacional de juristas del trabajo que debía ser constituida en común con la Sociedad Internacional de Derecho Social (SIDDS) creada en 1950 por el Profesor Cesarino Jr, cuya sede estaba en San Pablo.

El Primer Congreso Internacional de Derecho Social se celebró en 1954, precisamente en San Pablo, convocado por la SIDDS. Numerosos juristas de América (del Sud y del Norte) y de Europa participaron en él. Los temas tratados versaban sobre el contrato individual de trabajo, el contrato colectivo de trabajo y la seguridad social [4]. . Esta última disciplina se encontraba unida al derecho del trabajo en el ámbito del “derecho social”. Una de las decisiones tomadas en San Pablo preveía la reunión de un segundo congreso internacional de derecho social en Bruselas en 1958.

Mientras tanto, el Profesor Balzarini, en cumplimiento de las decisiones de Trieste, había pedido a Alexandre Berenstein que contemplara la organización en Ginebra del II Congreso Internacional de Derecho del Trabajo, durante el que debía procurarse la creación de una asociación internacional de derecho del trabajo. La Oficina Internacional del Trabajo (OIT) aceptó dar apoyo activo al Congreso, que se reunió en 1957.

Uno de los temas, el que se ocupaba de los problemas del trabajo en sus relaciones con el derecho internacional privado, fue asumido por la OIT, mientras que el otro, concerniente al contenido, los efectos jurídicos, la aplicación y la ejecución de la convención colectiva de trabajo quedaba a cargo de los organizadores suizos del Congreso[5]. Una sesión fue dedicada a la creación de la asociación internacional proyectada. Esa creación fue aprobada y se decidió constituir con ese objeto una comisión encargada de tomar contacto con la SIDDS.

La reunión prevista fue organizada en Ginebra en 1958 bajo la presidencia de Alfred Borel, ministro ginebrino de instrucción pública, que había tenido a su cargo la presidencia del Congreso de 1957. Participaron igualmente el Profesor Cesarino, Presidente de la SIDDS, M.C. Wilfred Jenks, subdirector general de la OIT, que había sido uno de los vicepresidentes del Congreso, Jean de Givry de la OIT y Alexandre Berenstein. Se llegó a un acuerdo completo sobre la organización de la nueva Asociación; se acordó que la creación efectiva de la asociación tendría lugar durante el Congreso de Bruselas, que debía celebrarse poco después. El Profesor Berenstein fue el encargado de presentar allí un proyecto de estatutos.

Fue en ese marco que se inició el Congreso de Bruselas (II Congreso Internacional de Derecho Social) que fue, en realidad, un congreso itinerante, desde que sus sesiones tuvieron lugar sucesivamente en las diferentes universidades belgas: Bruselas, Gantes, Lieja y Lovaina. Su tema general era “El rol del Estado en la reglamentación del trabajo y en la organización de la seguridad social”, que fuera dividido en seis subtemas particulares[6].

La razón de ser de la Sociedad

Durante el Congreso, el 13 de junio de 1958 en Bruselas, fueron aprobados por unanimidad los estatutos de la nueva asociación. Había sido creada de este modo, por fusión de la SIDSS por una parte y de los congresos internacionales de derecho del trabajo por la otra, una nueva organización no gubernamental destinada a reunir en su seno al conjunto de los juristas de países diversos interesados en el derecho del trabajo y en el de la seguridad social. La Sociedad Internacional de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social (SIDTSS) había nacido.

Algunas explicaciones permitirán una comprensión mejor de sus estatutos. Ellas se refieren, en primer lugar, a la denominación de la asociación. Se había considerado crear una “asociación internacional de derecho del trabajo y de la seguridad social”. Sin embargo, M. Wildman, Secretario general de la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS) temía una posible confusión con su organización que reúne a las instituciones de seguridad social de diferentes países del mundo, y tiene su sede en la OIT. M. Wildman prometía apoyar a la nueva asociación que reuniera a los especialistas de la seguridad social, así como a los del derecho del trabajo – frecuentemente, pero no siempre, las mismas personas – pero ponía como condición para ello el cambio del nombre proyectado. Fue fácil darle satisfacción, y para ello se adoptó el de “Sociedad Internacional”.

La nueva Sociedad debía, en efecto, ocuparse del derecho del trabajo y de la seguridad social. Las dos disciplinas tenían un origen común. Más adelante, en razón del desarrollo de los seguros sociales, y más tarde, de la seguridad social (y de la protección social), la seguridad social tomo un nuevo vuelo y devino una disciplina completa en sí, frecuentemente separada del derecho del trabajo. Sin embargo, las dos disciplinas conservan puntos comunes. Ambas son las componentes mayores de lo que se llama, en la terminología francesa, el “derecho social”, que cubre las normas jurídicas destinadas a realizar la política social; de allí, el deseo unánime de agrupar en una asociación única a los juristas de las dos orientaciones. Se acordó, por lo tanto, que la Sociedad debía dedicarse por igual a las dos disciplinas, debiendo ambas ser el objeto de sus estudios. Tal la razón por la cual ambas son mencionadas en su denominación, y por la que se procura, en oportunidad de cada congreso, que cada una de ellas tenga un lugar adecuado.

Aún en relación con la denominación, surgió otra cuestión: si en francés ella no planteaba ningún problema, más allá del punto menor que se acaba de evocar, no era así en inglés: los colegas anglófonos subrayaron que la expresión “seguridad social” (“social security”) no tenía suficiente arraigo en esa lengua para que se pudiera hablar de la “International Society for Labour Law and Social Security”. Cuando algunos creían que la expresión “seguridad social” debía mucho al “Social Security Act” americano y al plan Beveridge, se dijo que en los Estados Unidos ella se relacionaba fundamentalmente con el régimen creado por aquella ley y no tenía ninguna connotación general, a diferencia de lo que resultaba de la convención 102 de la OIT. Por ello, la Sociedad fue en un comienzo denominada en inglés “International Society for Labour Law and Social Legislation”. Esa dificultad no se presenta ni en alemán ni en español.

El objeto de la sociedad era el de estudiar el derecho del trabajo y el de la seguridad social con fines científicos, tanto en el plano nacional como en el internacional, y permitir intercambios de ideas y de informaciones, así como una colaboración tan estrecha como fuera posible entre todos los juristas que, en los diferentes países, se dedican al estudio o a la aplicación de esa disciplina.

La sede social fue establecida en Ginebra, aunque la Sociedad se rige por el Código Civil suizo que es, a ese respecto, el más liberal de los existentes, puesto que, según sus términos, la sola formalidad a observar es la adopción de estatutos, creando la estructura necesaria. Las asociaciones de derecho suizo que, como nuestra Sociedad, no tienen una finalidad económica, no tienen necesidad de ninguna autorización oficial ni de inscripción en un registro oficial para existir.

Una característica esencial de la Sociedad residía por entonces en el hecho de que ella era una asociación compuesta por individuos: el Comité Ejecutivo era teóricamente el único que podía proceder a la admisión de candidatos, cada uno de los cuales, en los términos de los estatutos, debía “justificar el interés que tiene por el derecho del trabajo o por el de la seguridad social, sea sobre la base de sus trabajos científicos, sea en virtud del carácter de su actividad profesional”. Pero la adhesión debía efectuarse a través de la sección nacional reconocida por el Comité Ejecutivo, cuando la hubiera. En los hechos, el Comité Ejecutivo decidió que, salvo en caso de duda, las admisiones pronunciadas directamente por las secciones nacionales serían consideradas válidas. En mérito a la fusión que tuviera lugar en Bruselas, se previó que serían miembros originarios de la Sociedad, los de la SIDDS, los de la comisión internacional elegida por el Congreso de Ginebra, así como los relatores de los cuatro congresos internacionales.

En cuanto a la organización de la Sociedad, los estatutos preveían, por una parte, una Asamblea General de los miembros, que se reuniría en oportunidad de cada congreso; por otra parte, un Consejo de Dirección, compuesto por de uno a cinco representantes por país, designados por la Asamblea General; finalmente – aunque “last but not least” – un Comité ejecutivo, designado por el Consejo de Dirección, al que incumbía efectivamente la gestión de la Sociedad. Esa estructura permaneció en un nivel sólo teórico. Muy rápidamente, el Consejo de Dirección fue reemplazado por el Comité Ejecutivo, cuyos miembros fueron designados por la Asamblea General. El congreso, que debía reunirse a intervalos de entre dos y cinco años, estaba dedicado a tareas científicas y podía estar abierto a quienes no fueran miembros de la Sociedad.

Durante el curso del Congreso de Bruselas, se procedió a la elección de los miembros del Comité Ejecutivo. Paul Durand, profesor de la Facultad de Derecho de Paris, fue designado en calidad de Presidente de la Sociedad. Alexandre Berenstein asumió el cargo de Secretario General.

Los primeros años (1958-78)

Así fue lanzada la Sociedad. El primer período fue lo que se podría llamar el “período heroico”. Como la sociedad estaba compuesta por miembros individuales, había un vínculo directo entre el Secretario General de la Sociedad y los miembros. Periódicamente, la Sociedad publicaba la lista de afiliados puesta al día; los miembros que hubieran pagado su cotización recibían, normalmente por intermedio de su sección nacional, una carta que documentaba su condición de adherente, firmada por el secretario general y el tesorero. La lista de miembros, elaborada al 1ro. de marzo de 1973, incluía 1143 nombres, provenientes de 47 países diferentes.

La comunicación se llevaba a cabo por medio de circulares, específicamente numeradas, para los miembros del Comité Ejecutivo (CE), para las secciones nacionales (S) y finalmente, especialmente antes de cada congreso internacional, para los miembros individuales (M). Esas circulares daban cuenta de la actividad de la Sociedad y de sus secciones.

Entre las actividades de la Sociedad figuraba igualmente la colaboración con otras organizaciones internacionales. La Sociedad mantiene relaciones estrechas con la Oficina Internacional del Trabajo, la que había colaborado en su creación y está representada en su seno. Tiene también una relación estrecha con la AISS en los términos de un acuerdo concluido con esta última, que prevé una representación de esa organización en su Comité Ejecutivo. Se instituyo igualmente una colaboración con la Asociación Internacional de Ciencias Jurídicas y la Asociación Internacional de Derecho Comparado. Se mantenían además relaciones amistosas con la Asociación Internacional para el Progreso Social – hoy desaparecida – sucesora de la Asociación Internacional para la Protección legal de los Trabajadores, ella misma precursora de la OIT.

Se constituyó finalmente, pocos años después de la constitución de la Sociedad Internacional, la Asociación Internacional de Relaciones Profesionales (hoy en inglés, la “International Labour and Employment Relations Association” (ILERA) cuyos objetivos son similares, pero que, entendiendo separarse del plano estrictamente jurídico, reúne economistas y sociólogos tanto como juristas, con el objeto de estudiar especialmente un aspecto de la política social: las relaciones profesionales. Aunque la SIDTSS decidió, por una modificación estatutaria, admitir igualmente a economistas y sociólogos en la medida en que sus disciplinas están indisolublemente vinculadas al derecho, esa modificación quedó en muchos sentidos sólo en el plano teórico, lo que explica la creación de esa nueva organización. Las dos instituciones han anudado relaciones estrechas, incluyendo más de una vez la organización de congresos cuyas fechas se sucedían en un mismo lugar.

En síntesis, la SIDTSS siempre ha buscado mantener relaciones cordiales y, cuando ello ha sido posible, coordinar sus actividades con otras instituciones creadas con objetivos próximos a los propios. Se pueden aún mencionar las asociaciones regionales, como la Academia Ibero-Americana de Derecho del Trabajo y hoy, los numerosos centros y redes de investigadores que se han constituido.

La Sociedad había acordado su auspicio a la Escuela Internacional de Derecho Comparado del Trabajo de Trieste, creada por la Facultad Internacional de Derecho Comparado de Estrasburgo, que era una emanación de la Asociación Internacional de Derecho Comparado. Esa escuela, puesta bajo la dirección del Profesor Balzarini, fue presidida luego por Otto Kahn Freund y más tarde por Alexandre Berenstein. Los cursos eran impartidos cada año durante los meses de julio y agosto por profesores de diferentes países que constituían la elite de la ciencia del derecho del trabajo y de la seguridad social. Muchos estudiantes de esa escuela han accedido después a cátedras universitarias y juegan actualmente un rol eminente en nuestra Sociedad.

Pero el objetivo inmediato, al tiempo de la creación de la Sociedad, era el de la preparación del congreso científico que debía seguir a los de Trieste, San Pablo, Ginebra y Bruselas, que llevaría por nombre el de V Congreso Internacional de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. El Presidente Paul Durand había tomado contacto a esos efectos con los representantes de varios países de América Latina, sin resultados inmediatos. Lamentablemente, antes de haber podido continuar esas gestiones, murió en febrero de 1960 en Agadir (Marruecos) en un terrible sismo.

No se había previsto la designación de un vicepresidente. El Profesor Cesarino, Presidente de honor a quien se propuso la presidencia interina la rechazó, entendiendo que esa función incumbía al Secretario General. Correspondió en consecuencia a Alexandre Berenstein adoptar las medidas necesarias para la elección de un nuevo presidente. La situación era delicada. En aquel tiempo, los viajes no eran fáciles; si se hubiera convocado una reunión del Comité Ejecutivo en un breve plazo sólo para la designación de un presidente, los miembros, provenientes de países muy distantes unos de otros, hubieran dudado de hacer un desplazamiento tan costoso; se hubiera corrido el riesgo de encontrarse en presencia de una asamblea poco representativa. Alexandre Berenstein propuso entonces un voto por correspondencia, pudiendo cada miembro del Comité votar por tres candidatos; el primer nombre incluido en cada boleta de voto valdría tres sufragios, el segundo, dos y el tercero uno. De ese modo, se podía obtener un voto más fiable que si se hubiera pedido a cada uno que votara por un solo candidato. La proposición fue aceptada. Otto Kahn-Freund, profesor de la London School of Economics y, como su difunto predecesor, uno de los maestros de la ciencia del Derecho del Trabajo, obtuvo el mayor número de votos y fue elegido, en una segunda vuelta, por unanimidad.

De tal modo, era posible continuar las gestiones tendientes a la convocatoria del Vto. Congreso. Todos sabían de las dificultades existentes para reunir los fondos públicos o privados necesarios para realizar un evento como ése, tanto más que el derecho del trabajo y la seguridad social no tenía por entonces en las ciencias jurídicas, la importancia y el reconocimiento de otras disciplinas.

André Brun, Profesor en la Facultad de Derecho de Lyon, se declaró dispuesto a encargarse de la organización material del V. Congreso Internacional de Derecho del trabajo y de la Seguridad que tuvo lugar en Lyon en 1963. El Profesor Brun se había hecho cargo, pensando que sería fácil encontrar el financiamiento. Sin embargo, sus primeros pedidos de fondos no produjeron resultados; cuando se inició el Congreso, él no sabía aún cómo haría frente a las obligaciones contraídas. Pudo ver, sin embargo, afluir los recursos durante el propio Congreso, experimentando una situación que se ha repetido frecuentemente a partir de entonces: los fondos se desbloquean en el último momento y muchas inscripciones se hacen en el último minuto.

La misma dificultad se presentó posteriormente para la publicación de las Actas. No había fondos disponibles para asegurar el pago de la imprenta. Pero Kahn- Freund, en el curso de un viaje a los Estados Unidos, pudo concretar, gracias a la intervención del Presidente de nuestra sección americana, Harold A.Katz, un acuerdo con la Escuela de Derecho de la Rutgers University de New Jersey, por el cual esa universidad fue autorizada a publicar una versión en inglés de los principales informes presentados en el Congreso de Lyon, lo que permitió financiar la publicación de las Actas del Congreso [7]. Posteriormente, André Brun fue informado que fondos de origen oficial estaban a su disposición, pero ¡ya no eran necesarios!

Ese problema continuó retardando la publicación de las actas de los congresos (más recientemente, hasta llegó a impedirla), pese a su carácter de fuente importante del derecho comparado. La aparición de la electrónica ha permitido posteriormente superar esa dificultad. Los informes de los congresos que están en formato electrónico se pueden encontrar hoy en lugares accesibles, y en lo sucesivo quedarán disponibles en el sitio que la SIDTSS acaba de lanzar en la “web”.

Muchos consideran que el congreso de Lyon, constituyó el verdadero punto de partida de las actividades de la SIDTSS. Los temas discutidos en ese congreso, así como en los que les siguieron pueden consultarse hoy en el listado contenido en su “sitio de internet”.

El VI Congreso fue organizado en 1966 en Estocolmo, bajo la dirección de Folke Schmidt, profesor en la universidad de esa ciudad. La realización de los congresos había devenido una rutina; la Sociedad estaba ya bien implantada en la mayor parte de los países y había tomado su ritmo de crucero. Habiendo Otto Kahn-Freund declinado toda posibilidad de reelección, fue Folke Schmidt quien le sucediera. Era este último, por tanto, quien presidía la Sociedad cuando, por invitación de la sección polaca presidida a su vez por el Profesor Waclaw Szubert, el VII Congreso se llevó a cabo en Varsovia en 1970. Era la primera vez que un Congreso de la Sociedad se realizaba en un país comunista de Europa del Este, en un momento en que el continente estaba dividido en dos bloques antagónicos. Fuerte fue, por lo tanto, su valor simbólico. Consideremos que fueron los colegas polacos quienes imaginaron en esa oportunidad lo que, desde entonces, se convirtió en el símbolo de la Sociedad: el signo de un parágrafo, al interior del cual se encuentra una rueda dentada, en cuyo marco el parágrafo representa al derecho y la rueda dentada, al trabajo.

Cuatro años más tarde, en 1974, se celebró en Selva di Fasano (Italia), el VIII Congreso, por invitación de la sección italiana presidida por el Profesor Giuliano Mazzoni. Algunos días antes de ese congreso, la OIT había organizado en Ginebra una mesa redonda destinada a los participantes provenientes de países del tercer mundo, lo que aseguró el financiamiento de su viaje que muchos no hubieran podido hacer de otro modo. Esas facilidades fueron repetidas otras veces. Poco a poco, la Sociedad constituyó además un fondo para becas que permite a colegas venidos de países de moneda débil, participar en sus actividades. Más recientemente, esos fondos fueron reservados para los jóvenes investigadores.

Durante ese congreso, tanto el Presidente como el secretario general pidieron ser relevados de su mandato. El Profesor francés Jean-Maurice Verdier fue elegido para la presidencia. Alexandre Berenstein consideró que convenía asociar más ampliamente a la OIT a las actividades. La OIT daba su apoyo moral, pero había hecho saber que ninguna línea presupuestaria le permitía, salvo casos particulares, proveer un apoyo material. Convenía, según el Secretario General saliente, tratar de integrar el secretariado de la SIDTSS a la OIT, que podría tomar así a su cargo el secretariado propiamente dicho. Era fácil para la Oficina corresponder y publicar las circulares y boletines en las diferentes lenguas utilizadas en nuestra Sociedad; finalmente, los viajes que los funcionarios internacionales de la OIT debían efectuar en el marco de sus funciones podían servir para mantener y fortalecer los contactos de la Sociedad con países distantes. El hecho de que Ginebra hubiera sido elegida para ser la sede de nuestra Sociedad también facilitaba esa operación. La OIT, por otra parte, había ya acogido en sus oficinas a la Asociación Internacional de Relaciones Profesionales. No había razones para que no hiciera lo mismo con nuestra sociedad, más aun considerando que con Wilfred Jenks, entonces Subdirector General y más tarde Director General, la OIT había jugado un rol determinante en su fundación.

Fue así que fue designado Secretario General Johannes Schregle, Jefe de la División de las Relaciones Industriales y de la Administración del Trabajo de la OIT. La SIDTSS no habría de arrepentirse de esa decisión; las ventajas presupuestas de la integración con la OIT se verificaron en la realidad.

 En 1978, la sección alemana, bajo la dirección del Profesor Gerhard Müller, presidente del Bundesarbeitsgericht y del Profesor Gamilscheg, organizó el IX Congreso en Munich. Los estatutos primitivos, creando una asociación de miembros individuales, constituían una estructura que se había tornado demasiado pesada en razón del desarrollo alcanzado por la Sociedad. Fue en ocasión del Congreso de Múnich que la Asamblea General revisó esa disposición. La principal modificación consistió en dar en principio la calidad de miembros a las secciones nacionales y ya no más a los individuos. Solamente individuos no miembros de secciones nacionales (sea porque no la hay en su país o porque se trata de funcionarios internacionales) podían conservar la calidad de miembros individuales. Asimismo, la Sociedad podía admitir en su seno instituciones científicas. La condición de miembros de las secciones nacionales no estaba sólo reservada a los juristas; podían serlo también “otros expertos del derecho del trabajo y de la seguridad social”. En la denominación inglesa, los términos “Social Legislation” fueron reemplazados por “Social Security” como en las otras lenguas. El Consejo de Dirección, que jamás había funcionado, fue suprimido. El Comité Ejecutivo comprendería a partir de entonces representantes de todas las secciones nacionales. El “período heroico” llegaba a su fin. El secretariado general ya no tendría que estar en relación con cada uno de los miembros individualmente, sino ante todo con las secciones nacionales.

Los años de formación (1978-2012)

A partir de entonces, la Sociedad Internacional se desarrolló progresivamente en el nuevo marco organizativo. Se organizaron sucesivos congresos mundiales en Washington en 1982, en Caracas en 1985, en Atenas en 1992, en Seúl en 1994, en Buenos Aires en 1997, en Jerusalén en 2000, en Montevideo en 2003, en París en 2006, en Sídney en 2009 y en Santiago de Chile en 2012, ratificando la naturaleza universal de sus actividades. En Washington, el Profesor Cesarino, uno de los presidentes de honor de la Sociedad, fue designado para reemplazar en la presidencia al Profesor Verdier. A partir de entonces se adoptó el hábito de elegir un nuevo presidente en ocasión de cada congreso mundial. El Profesor Benjamín Aaron de UCLA de Los Angeles, le sucedió, y luego los profesores László Nagy de la Universidad de Szeged en Hungría y Franz Gamilscheg de la Universidad de Göttingen en Alemania. El Profesor Chi-Sun Kim de la Universidad de Seúl fue elegido presidente en 1997 y falleció antes de completar su mandato; el Profesor Américo Pla Rodriguez, de la Universidad de la República (Uruguay), que había sido elegido ya para suceder al Profesor Chi-Sun Kim, debió anticipar la asunción de su mandato. Siguieron a continuación las presidencias de los profesores Roger Blanpain, de la Universidad de Lovaina (Bélgica), Clyde Summers de la Universidad de Pennsylvania (Estados Unidos), Kazuo Sugeno de la Universidad de Tokio y Michal Sewerynski de la Universidad de Lodz, en Polonia. Adrián Goldin, profesor de las Universidad de Buenos Aires y de la Universidad de San Andrés (ambas en Argentina) fue elegido Presidente en 2012.

Los secretarios generales que sucedieron a Johannes Schregle fueron también altos funcionarios de la OIT: Jean-Michel Servais, designado en 1988, Arturo Bronstein en 2001 y Giuseppe Casale en 2012.

Es necesario aún mencionar la vasta implantación de las actividades de la Sociedad desde la perspectiva geográfica. Los estatutos revisados, especialmente la posibilidad de designar vicepresidentes de las diferentes regiones, favorecen la realización de las reuniones regionales. Tales congresos de la Sociedad han tenido lugar tanto en el continente americano como en Asia y en Europa y, aunque sólo en una oportunidad, también en África. La lista de los congresos regionales, con indicación de los temas discutidos, puede examinarse también en este sitio. Las reglas de elección de los miembros de la mesa de conducción de la Sociedad han sido clarificadas más recientemente, y se promueve la participación activa de las asociaciones nacionales en sus trabajos.

Cuando la Escuela Internacional de Derecho del Trabajo de Trieste, patrocinada por la Sociedad, dejó de funcionar, el Profesor Nagy creo en Szeged un Seminario Internacional de Derecho Comparado del Trabajo y de la Seguridad Social que tomó la posta, e impartió sus enseñanzas cada verano desde 1986 hasta 1998. Su iniciativa fue retomada en Francia por el Prof. Philippe Auvergnon, Director del Centro de Derecho Comparado del Trabajo y de la Seguridad Social (COMPTRASEC), de la Universidad Montesquieu (Bordeaux IV). Las sesiones de ese seminario continuaron hasta 2009. Una sesión suplementaria fue organizada por la Profesora Marie-Ange Moreau en la Universidad de Lyon 2, Lumière en 2011. Paralelamente, un Seminario Internacional y Comparado de Derecho del Trabajo se organiza en Venezuela en la Isla Margarita por la Fundación Universitas, bajo la orientación del Profesor Oscar Hernández Álvarez de la Universidad “Centro Occidental Lisandro Alvarado”. La SIDTSS patrocina igualmente otras manifestaciones, entre ellas más de una en España, particularmente abiertas a participantes latinoamericanos.

Paralelamente a todas esas actividades orientadas hacia los jóvenes investigadores, la SIDTSS siempre ha favorecido los intercambios de informaciones y de publicaciones, así como las investigaciones comunes entre sus miembros y sus afiliados. Frecuentemente los temas de sus congresos han sido elegidos a partir de esos trabajos.

El presente y el futuro

La visión tradicional de la sociedad erudita, sin embargo, ha sido cuestionada recientemente por ciertos miembros de la Sociedad, en el marco de un vasto debate entre “clásicos” y “modernos”[8]. Los primeros deseaban mantener la antigua forma de organización de los congresos en torno de informes generales sobre un tema determinado, fundados sobre los informes nacionales en varias lenguas requeridos a todas las sociedades nacionales. Los segundos subrayaban la necesidad de que la SIDTSS se adapte mejor a un entorno mundializado y que designe en sus congresos comparatistas de alto nivel para tratar temas transversales y que la institución se abra más ampliamente a los jóvenes, a las mujeres y a las profesiones jurídicas además de las académicas.

Se creó un grupo de trabajo bajo la presidencia de Jean-Michel Servais para buscar una síntesis entre esas visiones contrapuestas. Su informe sometido al Comité Ejecutivo de Septiembre de 2012 (Santiago de Chile) y aprobado por el mismo (puede leérselo en este mismo sitio) insiste sobre la necesidad de identificar las mejores y más pertinentes investigaciones frente a la crisis actual de las políticas sociales y de debatirlas en los congresos de la Sociedad, dejando la determinación de la manera de presentarlas a los organizadores de cada reunión, en acuerdo con el Comité Ejecutivo y con la mesa de conducción de la Sociedad. La riqueza de una aproximación plurilingüe y multicultural, que es singular atributo de nuestra Sociedad ha quedado en evidencia, tanto como la del aporte de los jóvenes investigadores. Los medios informáticos deberían ser mejor y más sistemáticamente utilizados, especialmente para colaborar de modo más estrecho con las diferentes redes transnacionales que se han creado últimamente en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social.

Los Presidentes Adrián Goldin, Tiziano Treu y Janice Bellace se propusieron implementar las conclusiones de este informe. Para maximizar los resultados de sus esfuerzos, trabajaron estrechamente con los otros oficiales ejecutivos, el Secretario General Giuseppe Casale y los sucesivos Tesoreros Stefano Bellomo, Janice Bellace y Rolando Murgas. Tiziano Treu inició un formato en el que se establecieron grupos de trabajo, centrados en temas actuales, para fomentar la investigación y el debate en colaboración y también, como base para preparar informes sobre estos temas que se presentarían durante los congresos. El rediseño del sitio web de la Sociedad y el establecimiento de una página de Facebook representan otras iniciativas para comunicarse de manera más fácil y rápida con los miembros. Los “Jóvenes Juristas”, aquellos en las primeras etapas de sus carreras, han creado su propia estructura dentro de la estructura general de la Sociedad Internacional, y su dinamismo es un buen augurio para el futuro de la SIDTSS.

La vitalidad de la Sociedad se demuestra de otras maneras. En 2015, se celebró por primera vez un congreso mundial en el continente africano, en Ciudad del Cabo. Esto proporcionó un ímpetu para llegar a países donde aún no se ha formado una asociación nacional de tamaño suficiente pero donde hay un interés creciente en la legislación laboral. Tras la formación de la Sociedad Africana de Derecho del Trabajo (ALLS) en 2016, se organizaron dos conferencias de ALLS en Sudáfrica. Hoy ALLS cuenta con unos 200 miembros que representan a 19 países africanos. Además, el II Congreso Regional Africano de la SIDTSS tendrá lugar en 2020 en Zimbabue. El último Congreso Mundial se organizó en el Campus del Centro Internacional de Formación de la OIT en Turín (Italia) del 4 al 7 de septiembre de 2018. El próximo Congreso Mundial se celebrará en Lima (Perú) del 7 al 10 de septiembre de 2021. La membresía de la Sociedad Internacional del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social está creciendo y esto lo atestiguan los nuevos miembros, que se han unido recientemente a la Sociedad, en particular: Bolivia, Portugal, Eslovaca y Suiza. Más asociaciones nacionales están en proceso de finalizar su afiliación. En particular, nuestra membresía ahora es más diversa, en términos de género, raza / etnia y edad. La creciente comprensión de que la ley y la política laboral son los baluartes de sociedades estables, pacíficas y sostenibles indica que los miembros de nuestra Sociedad tendrán mucho que investigar y debatir en los próximos años.

Última actualización febrero 2019

Presidentes:
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2018-
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Paul Durand (France)
Otto Kahn-Freund (United Kingdom)
Folke Schmidt (Sweden)
Jean-Maurice Verdier (France)
A.F. Cesarino Jr. (Brazil)
Benjamin Aaron (United States)
Laszlo Nagy (Hungary)
Franz Gamillscheg (Germany)
Chi-Sun Kim (Korea)
Americo Pla Rodriguez (Uruguay)
Roger Blanpain (Belgium)
Clyde Summers (United States)(resigned in 2005)
Kazuo Sugeno (Japan)
Michal Sewerynski (Poland)
Adrian Goldin (Argentina)
Tiziano Treu (Italy)
Janice Bellace (United Stetes)
Secretarios-Generales:
1958-1974
1974-1988
1988-2001
2001-2012
2012-
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Alexandre Berenstein (Switzerland)
Johannes Schregle (Germany)
Jean-Michel Servais (Belgium)
Arturo Bronstein (Argentina)
Giuseppe Casale (Italy)
Tesoreros::
0000-1988:
1988-1994
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Gabriel Aubert (Switzerland)
Bernd von Maydell (Germany)
Juan A. Sagardoy Bengoechea (Spain)
Irene Petronella Asscher-Vonk (Netherlands)
Giuseppe Casale (Italy)
Corinne Vargha (Belgium)
Stefano Bellomo (Italy)
Janice Bellace (United States)
Rolando Murgas Torrazza (Panama)

Notas finales

[1] Antonio F. Cesarino, Jr.: «Historique de la Société internationale de Droit du Travail et de la Sécurité sociale, dans In Memoriam Sir Otto Kahn-Freund: 17.11.1900-16.8.1979, Beck, Munich, 1980, pp. 397-415.
[2] Esas páginas fueron escritas en 1994 por Alexandre Berenstein y han sido ahora actualizadas por Jean-Michel Servais.
[3] Atti del Congresso Internazionale di Primo Diritto del Lavoro, Trieste, 24-27 maggio 1951, Università di Trieste, 1952.
[4] Anales del 1er Congreso Internacional de Derecho Social (realizado in São Paulo, Brazil, 8-15 August 1954), three volumes, São Paulo, 1955-1957.
[5] Actas del II Congreso Internacional de Derecho del trabajo, Ginebra, 12-14 septiembre 1957, Ginebra, 1961
[6] Actas del II Congreso Internacional de Derecho Social, Bruselas 1958, dos tomos.
[7] Rutgers Law Review, vol 28 num 2 1964, Actas del Vto. Congreso Internacional de Derecho del trabajo y de la Seguridad Social, Lyon, 1963, tres tomos, Lyon, 1965
[8] The term has its origins in the debate that took place in France in the late seventeenth century on the merits of the writers of antiquity and those of the age of Louis XIV.